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Las cuatro estaciones – primavera

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¿Están Ustedes deseando que llegue la primavera? ¡Nosotros sí! Hoy hablaremos sobre cómo espantar con éxito al invierno y dar la bienvenida a la más bonita de las estaciones: wiosna.

Wiosna

es una palabra que encontramos de forma similar en toda la región eslava. Su forma inicial se veía así: *vesna//*vesъna. En el siglo IX, cuando la forma de pronunciar algunos sonidos comenzó a cambiar, “vesna” se convirtió en “wiosna”. Su origen se puede explicar por sus conexiones con las partículas: ‘was’, es decir, brillar, o con ‘wes’, que forma parte de palabras como “weselić się” (ser feliz) o “wesele” (boda).

Los nombres de los meses de primavera son: “marzec”, “kwiecień” y “maj”. Dos de ellos son de origen latino: “marzec” del dios Marte y “maj” de la diosa Maia. “Kwiecień”, en cambio, debe su nombre a los campos florecientes (“kwiecie”, flores).

En el período precristiano, los eslavos celebraban la llegada de la primavera con estilo. Comenzaban por echar simbólicamente el invierno. La ceremonia tenía lugar alrededor del equinoccio de primavera e implicaba, cómo no, ahogar o quemar una marioneta de paja llamada Marzanna. La tradición exigía que una procesión formada por niños y Marzanna decorada con tela blanca, cintas y collares de coral, recorriera todas las casas del pueblo. Por la noche se le prendía fuego y se la arrojaba al agua, todo acompañado por el canto, el crujir de los látigos, el traqueteo de los cascabeles y el sonido de todo tipo de instrumentos.

Alejado el invierno, el resto de tratamientos mágicos se referían a dar la bienvenida a la primavera. Se ventilaban y limpiaban las casas y el corral. Cada rincón de la granja fue incensado con hierbas aromáticas. Se encendían fuegos en las colinas. Se horneaban pasteles especiales. Pero la tradición más importante era, sin duda alguna, pintar huevos (“pisanki”) – la costumbre que garantizaba la fertilidad y la prosperidad durante todo el nuevo año de cultivo.

Los preparativos terminaban con fiestas ceremoniales en los cerros sagrados, durante las cuales se organizaban juegos, cantos y bailes.

Varias de estas costumbres precristianas han sobrevivido hasta nuestros días.

Pero más sobre eso, la próxima vez.

Witam!

Después de un descanso de casi dos meses, nos gustaría darle la bienvenida nuevamente a nuestro blog dedicado al idioma polaco. Pero ¿cómo hacerlo para no meter la pata? ¿Es posible que el idioma polaco sea un verdadero campo de minas desde el primer saludo? No se preocupe, aquí estamos nosotros para guiarlo de manera segura.


 Por cierto, le invitamos a leer el “Manual de conversación polaco-español”, centrándose hoy en el apartado “saludos”, que está en el mismo ámbito que la presente entrada del blog.
breve manual de conversación polaco español

 

La vertiginosa carrera de la palabra “witam”

El idioma polaco ofrece una amplia gama de saludos, desde un “cześć” informal, pasando por un “hejka” juvenil, un “serwus” juguetón (y un pelín pasado de moda), hasta un “dzień dobry” o un “dobry wieczór” más formales. En el pasado, no hace mucho tiempo, cada uno de estos saludos estaba reservado para un tipo específico de interacción. Usamos un saludo diferente para un hermano o un amigo, otro para un vecino o un compañero de trabajo, y otro para un profesor o un jefe. Con la progresiva democratización del discurso público, el desarrollo de los medios de comunicación y el acortamiento de la distancia en los contactos sociales, la lengua polaca se enfrentó a la necesidad de desarrollar una forma intermedia entre un “cześć” muy informal y un “dzień dobry” demasiado formal. La elección recayó en la palabra “witam” (bienvenido/a). Por su brevedad atrajo a los más jóvenes. El resto de los polacohablantes se sintieron más seguros sin la necesidad de decidir con precisión qué grado de intimidad les conecta con su interlocutor.

Controversia

Sin embargo, junto con la difusión de “witam”, especialmente en la televisión, la radio y la correspondencia electrónica, surgieron voces de oposición. El escritor Michał Rusinek anunció incluso que no respondería a los correos electrónicos que comenzaran con un “witam”. ¿De dónde viene tanto disgusto?
El antiguo “witam” no era una palabra tan neutral como ahora se la quiere presentar. Su uso era más bien específico: los anfitriones la usaban para dirigirse a sus invitados, dándoles la bienvenida a su casa. Por lo tanto, fieles a esta tradición, podemos saludar con un “witam” a alguien que se nos está acercando, pero no al revés.
Otro argumento en contra del uso indiscriminado de esta forma es el hecho de que el derecho para usarla estaba reservado a una persona de cargo o importancia superior. Es así como saludaba un profesor a un estudiante, una persona mayor a una más joven, un jefe a su subordinado.
Y lo que es más, el saludo en cuestión era la expresión de la alegría por el encuentro. Como tal, parece absolutamente inapropiado en algunas ocasiones como juicios o funerales.

“Witam” o no “witam”?

Esa es la cuestión. El profesor Mirosław Bańko, lingüista y experto en etiqueta y norma lingüística, resumió así todo el asunto:

(…) especialmente entre los jóvenes, este saludo es común y aparentemente cumple su función. Su popularidad se ha explicado de varias maneras, incluso por el deseo de refrescar el lenguaje, la búsqueda de la máxima expresión, además de la comodidad: “witam”, funciona en cualquier momento, no te compromete con la hora del día, ni con la edad ni el género del destinatario. Por supuesto se trata de una palabra comodín, pero si en algún contexto a la gente no les importa usar las palabras comodín, es un asunto suyo”.

Ya lo han escuchado: la decisión recae en el usuario, que es el mayor experto en temas lingüísticos, siempre y cuando tome sus decisiones conscientemente.

Nosotros volvemos a darle la bienvenida a nuestro blog, como a un viejo amigo:

Dzień dobry! Serwus! Cześć!

 

 

Regalos

CZEŚĆ!

El período previo a la Navidad es un momento verdaderamente mágico en el que podemos quedarnos con nuestra familia en paz y tranquilidad, dar un paseo por el centro de la ciudad para contemplar las luces, decorar un árbol de Navidad sin prisas…

Al menos, eso es lo que me dicen.

Sin embargo, si usted, como nosotros justo ahora se ocupa de las últimas cosas en la oficina o, en el estado anterior al colapso, corre por las tiendas para hacer las compras navideñas, no se preocupe. Todo saldrá bien. Relájese y respire hondo.  Y lea nuestra guía esencial para la compra de los regalos. En Polonia.

Primero: ¿quién? ¿dónde? ¿cuándo?

En Polonia, encontramos regalos bajo el árbol de Navidad el 24 de diciembre y los abrimos después de la cena de Nochebuena (“Wigilia”). Según la región, los dejan:

en Silesia – la Estrella (“Gwiazda”) o el Niño Jesús (“Dzieciątko Jezus”)

en la Pequeña Polonia – Ángel (“Aniołek”)

en la Gran Polonia y Pomerania – “Gwiazdor”

y en el resto de Polonia, Papá Noel (“Święty Mikołaj”) o Ded Moroz  (Abuelo Hielo, “Dziadek Mróz”).

Mientras que la Estrella, el Niño Jesús o el Ángel son universalmente conocidos, Gwiazdor y el Ded Moroz requieren alguna explicación. Gwiazdor proviene de antiguos grupos de cantantes de villancicos. Su nombre hace referencia a la estrella que lleva. Era una figura vestida de piel de cordero, con el rostro oculto bajo una máscara o manchado de hollín. Gwiazdor llevaba un saco con regalos y una vara para los niños traviesos. Interrogaba a los niños sobre rezos y villancicos y, según el resultado, les daba un regalo o golpes con una vara. Actualmente, la figura de Gwiazdor se parece cada vez más a Papá Noel, y de sus antiguos atributos mantuvo solo la vara con la cual castiga a los niños traviesos.
Dziadek Mróz (Ded Moroz) es un personaje del folclore eslavo oriental. Los viejos cuentos lo retratan como un hechicero vil y cruel. A Dziadek Mróz le gustaba congelar a la gente y secuestrar a los niños, a los que metía en su enorme saco. Para recuperarlos, sus padres tenían que darle regalos. Con el tiempo y bajo la influencia de las tradiciones ortodoxas, el personaje de Dziadek Mróz cambió por completo y asumió algunas de las características de Papá Noel.

Segundo: ¿qué?

Si no nos hemos portado muy bien durante el año, probablemente nos espera una vara. Es un “regalo” tradicional para los niños traviesos. Los niños educados seguramente recibirán dulces y chocolate, muñecos, bloques o juegos. A veces también pueden conseguir una “maskotka”. Recordad, que la “maskotka” no es un animal vivo, sino un peluche.

Y usted… ¿se ha portado bien este año?

rózga

Felicitaciones

CZEŚĆ! (1)

Felicitar durante la temporada navideña (y no solo) es un verdadero arte entre los polacos. Está relacionado con la tradición centenaria de compartir la oblea en Nochebuena. Antes de que comience la cena, las pequeñas obleas se distribuyen entre los miembros de la familia, quienes luego individualmente piden deseos. Es un momento muy íntimo y conmovedor, por eso los deseos suelen ser personalizados y vienen del corazón.

En situaciones oficiales, en el trabajo o en la escuela, los polacos suelen recurrir a frases bastante típicas como: “Wszystkiego najlepszego” (te deseo todo lo mejor), “dużo zdrowia” (que tengas buena salud), pero también “spokoju, radości, uśmiechu i sukcesów” (que tengas paz, alegría, sonrisa y éxito). Tales expresiones son universales y “reutilizables”, porque son adecuadas no solo para Navidad, sino también para cumpleaños u onomásticas.

Los deseos típicamente navideños pueden sonar así: „Zdrowych i rodzinnych świąt Bożego Narodzenia oraz szczęśliwego Nowego Roku” (Navidad con salud y familiar y feliz año nuevo). De vez en cuando, podemos encontrarnos con una forma muy arcaica (gramaticalmente al menos): “Do siego roku!”, que significa en resumen: ¡Hasta el año que viene! Pocos saben el significado real de esta frase (que podríamos traducir como: ojalá Dios nos permita llegar sanos hasta el próximo año nuevo), porque la forma “siego” simplemente ya no existe en el polaco moderno.

Estas son las frases que podemos ver en los escaparates de las tiendas y en las postales navideñas. Sin embargo, lo característico de los deseos de Navidad y Año Nuevo en Polonia es que son muy extensos e, incluso en situaciones oficiales, parcialmente personalizados. En sus deseos, los polacos suelen referirse a los posibles éxitos de la persona a la que se dirigen. Así podemos desear no solo salud y prosperidad, sino también promoción, defensa exitosa de la tesis o primer premio en el concurso en el que participa esta persona. Aunque no todo el mundo lo recuerda (!), el uso de la forma pasivo-agresiva, incluso en bromas, está prohibido. No deseamos a nadie que “deje de quedarse en casa” o “adelgace”. Lo más importante es que los deseos indiquen nuestra genuina preocupación y buenos pensamientos con los que rodeamos a todos nuestros seres queridos.

Por eso, para nuestros lectores habituales, les enviamos nuestros mejores deseos de unas fiestas tranquilas y familiares, muchos regalos (y que al menos uno ellos sea un diccionario etimológico) y mucha alegría por descubrir los secretos del idioma polaco.

Do siego roku!

Andrzejki, Barbórka, mikołajki

CZEŚĆ!

Este fin de semana, cuando los españoles celebran el día de su Constitución, los niños polacos tienen otro motivo para sonreír. La noche del 5 al 6 de diciembre, un caballero barbudo visita las casas de Polonia dejando regalos debajo de la almohada o al pie de la cama. Así, de esta manera inusual, celebra su onomástica. Estoy hablando de San Nicolás.

Quién realmente trae regalos navideños en Polonia y cuándo lo hace: este es un tema para una publicación separada. Hoy nos centraremos en tres ocasiones en las cuales los polacos decidieron celebrar la onomástica de un santo a lo grande: andrzejki, Barbórka y mikołajki.

Andrzejki

Celebrados en la víspera del día de San Andrés (el 30 de noviembre), andrzejki son una gran oportunidad para conocer el nombre del futuro esposo o esposa o simplemente descubrir lo que nos espera en el futuro. Hay muchas formas de hacerlo, pero el método más popular es derramar un poco de cera caliente sobre el agua fría (frecuentemente por el hueco de la  cabeza de una llave). Según la forma en la que la cera se solidifica podemos fácilmente adivinar nuestro futuro.

Barbórka

Si conoces a alguna Bárbara, no olvides desearle todo lo mejor (wszystkiego najlepszego) por su onomástica el 4 de diciembre. Haz lo mismo si tienes en tu entorno a algún minero. Barbórka es una gran fiesta, celebrada especialmente en Silesia, donde los mineros polacos agradecen a su santa patrona por su protección. Por cierto, Bárbara no solo es la santa patrona de los mineros, sino muchas otras profesiones difíciles, por ejemplo de obreros siderúrgicos, balseros, marineros, pescadores, soldados, canteros…

Mikołajki

¿Te suena un anciano vestido de rojo con barba que prepara una lista de niños buenos y malos, la revisa dos veces y sonríe con picardía mientras se precipita en un trineo tirado por unos renos? ¿Sí? Pues no se trata de él. Celebramos mikołajki en honor a San Nicolás (święty Mikołaj), obispo de Mira. Desde la Edad Media, en vísperas del 6 de diciembre, San Nicolás trae regalos a los niños, pequeños obsequios, juguetes y, sobre todo, dulces. En muchas escuelas, unos días antes se organizan sorteos en los que los niños eligen un nombre de un compañero a quien luego van a regalar algo pequeño.

¿Café o té?

CZEŚĆ! (2)

¿CAFÉ O TÉ?

“Kawa czy herbata?” no es solo el título del primer programa matinal de la televisión polaca. Esta es la pregunta que siempre escuchamos cuando vamos a visitar a alguien. Y la respuesta no es tan simple. Ambas bebidas ocupan un lugar muy especial en el menú polaco. Veamos qué vale la pena saber antes de decidirnos por una de ellas.

La mayoría de las lenguas indoeuropeas llaman a esta infusión vivificante con las palabras derivadas de las voces chinas o chá. El idioma polaco es único en este sentido. El té polaco – “herbata” es una combinación de las palabras latinas herba (hierba) y thea ( latinizado).

El té llegó a Polonia en 1664. Lo menciona por primera vez nada menos que el rey polaco Jan II Kazimierz en la carta a su esposa, Ludwika Maria. Inicialmente, fue tratado como una hierba medicinal. La costumbre de tomar té se extendió solo en la segunda mitad del siglo XVIII (favorecida por las buenas relaciones comerciales entre Polonia e Inglaterra). Pero debido a su alto precio, se tomaba solamente en la corte real, en las casas de la nobleza rica y de la burguesía. Gracias a numerosos contactos con Rusia, para describir el té se usaba también el término czaj. De aquí las palabras, todavía en uso, como “czajnik” (recipiente para hervir agua) y “czajniczek” (recipiente para hacer té).

CAFÉ

El nombre “kawa” probablemente proviene del árabe kahwa. Penetró en el polaco, así como en la mayoría de los idiomas europeos, a través del turco kahve. La bebida apareció en Polonia después de la batalla de Viena en 1683, donde las tropas polacas dirigidas por el rey Jan III Sobieski derrotaron al ejército otomano. Anteriormente, solo se conocía en algunas regiones de Polonia, generalmente a través de los contactos con la población turca. Un buen ejemplo es el de la fortaleza Kamieniec Podolski (actualmente ubicada en Ucrania). Después de que los turcos asediaron y tomaron la ciudad, se abrieron las primeras cafeterías, donde los residentes polacos pudieron familiarizarse con el café. Sin embargo, al principio, la nueva bebida se consideró desagradable e incluso dañina. Hoy en día nos resulta difícil imaginar un día sin una taza de café. La de la mañana quita los restos del sueño, pero los polacos a menudo toman café también por la tarde. Una quedada en una cafetería sirve como pretexto para reuniones sociales que pueden durar horas. De ahí la popularidad del café americano o del café con leche tomado en una taza alta. Tampoco es una casualidad que los polacos no tomen café, sino que lo beban (“piją kawę”).

Le dejamos con un pequeño glosario de palabras que probablemente le resulten útiles cuando visite una cafetería o salón de té polaco:

biała kawa (café blanco) – café con leche o crema

czarna kawa (café negro) – café sin leche ni crema

herbata z prądem/góralska (té con electricidad/de las montañas): té con vodka, licor o ron

inka/kawa zbożowa – es una bebida de cereal tostado, sin cafeína o teína

plujka (pluć = escupir): es café o té con posos, preparado en un vaso

lura – café o té débil

mała czarna (café pequeño negro) – espresso

szatan/siekiera (satanás / hacha) – café o té muy fuerte

Interesante

CZEŚĆ! (3)

En el post de hoy, solo trataremos una palabra. ¿Es posible? Pues sí, porque la palabra en cuestión es:

interesante

¿Qué tiene de interesante la palabra interesante (“ciekawy”)? Empecemos por su origen. El adjetivo “ciekawy” deriva del verbo “ciekać” (del proto-eslavo *těkati) que significa “correr rápido, apresurarse, precipitarse“. El verbo “ciekać” todavía se usa, con desprecio, en la región de Łódź para referirse a caminar rápido. En polaco estándar, muchas otras palabras provienen de la misma raíz, por ejemplo, los verbos “uciekać” (huir) y “przeciekać” (filtrar), los sustantivos “wycieczka” (excursión) o “ścieki” (alcantarillado). Y también el adjetivo “ciekawy“, que inicialmente describía a alguien o algo rápido (un cobarde tiene piernas interesantes = rápidas, tiempo interesante = tiempo que pasa rápido). A partir del siglo XVIII cambió ligeramente su significado para describir a alguien precipitado (en sus acciones siempre fue interesante = impetuoso), y luego a alguien de ingenio rápido, entusiasta. De este último, estamos a solo un paso del significado actual de la palabra: curioso, interesado e… interesante.

¿Cómo usar esta palabra? Al igual que en español, podemos decir “to bardzo ciekawy film” (es una peli muy interesante), pero también “jestem ciekawy, jak ta książka się skończy” (tengo curiosidad de cómo terminará este libro).

Cabe mencionar que en el diccionario de la lengua polaca también encontraremos la palabra “interesujący” (interesante). Es un sinónimo de la palabra “ciekawy” pero se considera más elegante y culto. Además, cuando queremos felicitar a alguien por ser una persona que merece la pena conocer, es mucho mejor usar la palabra “interesujący“, porque “ciekawy” tiene el mismo significado ambivalente que la palabra española: curioso (Anna es una persona curiosa suena bastante ambiguo).

Interesante, ¿no?

Una vez al año…ruteno

CZEŚĆ! (4)

Hay un dicho sobre el mes ruteno, que cuando amenazan a alguien con una paliza o un castigo, dicen: lo recordarás un mes ruteno (es decir, durante mucho tiempo).

Este proverbio proviene del hecho de que en la antigua Rutenia Roja (una tierra histórica, ahora en la frontera de Polonia y Ucrania) estaba en vigor el calendario juliano y no, como en el resto de las tierras polacas, el calendario gregoriano. Según el primero, el 1 de enero llegaba unos cuantos días más tarde. Cada mes subsiguiente terminaba más tarde. Por supuesto, también empezaba más… tarde, pero si uno no quería recordarlo, era fácil tener la ilusión de que el mes ruteno duraba… más. Por esta razón, el término mes ruteno entró en el idioma polaco y comenzó a referirse, en sentido figurado, a un periodo excepcionalmente largo. Junto con él aparecieron las frases: “czekać na coś ruski miesiąc” (esperar algo un mes ruteno), “robić coś ruski miesiąc” (tardar en hacer algo un mes ruteno) y, sobre todo, “pamiętać ruski miesiąc” (recordar algo durante un mes ruteno, es decir, recordar el castigo durante mucho tiempo, sufrir algo de forma aguda y prolongada). Del mes ruteno al año ruteno hay solo un paso. Es una vez en un año ruteno (“raz na ruski rok”) nos permitimos comprar algo extremadamente caro o quedamos con viejos amigos.

Otra expresión para algo que sucede solo de vez en cuando es: (cuando suene) la gran campana (“od wielkiego dzwonu”). Se refiere a la costumbre de tocar las campanas de las iglesias por eventos especiales. Un buen ejemplo de una campana, que hoy en día suena solo en las celebraciones más importantes es la Campana de Segismundo en la Catedral de Wawel de Cracovia. Hay más o menos treinta ocasiones de este tipo al año, incluido el día de Año Nuevo, Domingo de Ramos, Pascua, día de la Constitución del 3 de mayo, Corpus Christi, día de Todos los Santos, día de la Independencia de Polonia y Navidad. Además, “El Segismundo” suena en momentos cruciales para Cracovia, Polonia y el mundo entero, en los últimos años, entre otros: después del incendio de la Catedral de Notre-Dame en París o durante las oraciones por el fin de la pandemia COVID-19.

ĆWIR ĆWIR

CZEŚĆ!

Wy nie wiecie, a ja wiem, jak rozmawiać trzeba z psem.

Vosotros no lo sabéis, pero yo sí que sé cómo hay que hablar con un perro.

Así empieza un conocido poema infantil polaco. ¿Saben ustedes hablar con los animales? ¿En polaco? Hoy les proporcionamos una lista completa de sonidos de animales. Por si acaso.

  • pies – el perro ladra “HAU HAU”
  • kot – el gato maúlla “MIAU MIAU”
  • krowa – la vaca suena “MU MU”
  • owca – la oveja bala  “BE BE”
  • koza – la cabra hace “ME ME”
  • koń – el caballo relincha “IHA”
  • kaczka – el pato hace “KWA KWA”
  • kura – la gallina cacarea “KO KO KO”
  • kogut – el gallo canta “KUKURYKU”
  • gęś – el ganso hace “GĘ GĘ”.

Hasta ahora, probablemente todo esté claro. Quizás el pobre perro sería un poco confuso, pero el resto de los animales se comunicarían sin problema con sus contrapartes españoles. El caso se complica en la pocilga.

  • świnia – el cerdo hace “CHRUM CHRUM” o bien ”KWIK KWIK”.

Y cuanto más nos alejamos de la granja, los sonidos se vuelven más extraños.

  • żaba – la rana croa “KUM KUM” o “RE RE KUM KUM”
  • bocian – la cigüeña crocotea “KLE KLE”
  • konik polny – el saltamontes hace “CYK CYK”

Y el sonido favorito de todos los extranjeros lo emite un discreto

  • wróbel – el gorrión que hace “ĆWIR ĆWIR”.

De nada 😉

Las cuatro estaciones – otoño

CZEŚĆ! (1)

La división del año en doce meses llegó a Polonia en el siglo X, con su conversión al cristianismo. Anteriormente, el tiempo fue determinado por el ritmo de trabajo en el campo y los cambios en la naturaleza. Sin embargo, con la llegada del calendario juliano, dividido en doce meses, con sus sonidos extraños como ianuarius, februarius, martius, etc., nuestros antepasados decidieron reemplazarlos con invenciones propias.

Con este nuevo ciclo sobre las estaciones, volvemos al terreno pantanoso de la etimología que, sin embargo, puede ayudarnos a entender mejor las voces polacas relacionadas con el calendario. Si echaba de menos las referencias al idioma protoeslavo, aquí las encontrará en abundancia :). La mayoría aplastante de los términos usados hoy en día para denotar las estaciones o los meses se refieren precisamente a la vida de nuestros antepasados ​​y sus observaciones de la naturaleza.

Światem zaczęła rządzić jesień. Topi go w żółci i czerwieni… 

El otoño comenzó a gobernar el mundo, ahogándolo en amarillo y en rojo…

/Agnieszka Osiecka/

La palabra „jesień” (otoño) proviene del protoeslavo *osenь y significaba tiempo de cosecha. Los nombres de los meses de otoño también se refieren al trabajo del campo o cambios en la naturaleza.

El primer mes de otoño – „wrzesień” (septiembre) proviene de los brezos que florecen en esa época. Septiembre también tenía otros nombres:  „pajęcznik” („pająk” – araña), de los finos hilos de telaraña llevados en este período por el viento, y „jesiennik”, porque anunciaba el comienzo del otoño.

Październik” (octubre) viene de la palabra paja y del período del descortezado del lino y del cáñamo. Había también otra forma para llamar el décimo mes: „winnik” proveniente de la palabra „wino” y la vendimia.

En una entrada anterior mencionamos ya la etimología de la palabra „listopad” (noviembre). Como en otros casos, el nombre alude al mundo de la naturaleza. „List-opad” es el mes en el que las hojas („listy”) caen („opadają”) de los árboles.